viernes, 27 de mayo de 2016

Una Nota Sobre el Nacimiento de Los Mochis

(Investigación, traducción e introducción de Antonio Lerma Garay)



Introducción

El 25 de diciembre de 1901, a petición del señor B. F. Johnstone, el cónsul de los Estados Unidos en Mazatlán,  Louis Kaiser, partió de este puerto rumbo a  Topolobampo a investigar y atender personalmente los problemas que surgían entre el señor Johnstone y los pobladores de la famosa colonia de Albert K. Owen. Mediante telégrafo del día 2 de julio de 1901, desde la ciudad de México, la presidencia de la República instruía al gobernador Francisco Cañedo para que protegiera los intereses de B. F. Johnstone. El diplomático estadounidense en Mazatlán reportó a la Secretaría de Estado el resultado de sus labores. La siguiente es traducción del despacho enviado por el cónsul  Louis Kaiser  a la secretaría de Estado, así como del contrato ofrecido por B. F. Johnstone a los colonos; documentos que se encuentran en los archivos del Departamento de Estado de los Estados Unidos, bajo nombre U. S. Department of State. Despatches of U. S. Consuls from Mazatlán 1826-1928:





Mazatlán, México, a 5 de abril de 1902.

H. Alvey A. Adee.
Segundo Asistente de la Secretaría de estado
Washington, D. C.

Tengo el honor de acusar recibo de su despacho  número 55, de fecha 11 de marzo,  mismo que recibí el 3 de abril, pidiéndome hacer un reporte completo de todo lo concerniente a las insatisfacciones que existen entre la colonia de extranjeros en Los Mochis y el señor B. F. Johnstone de Ahome. Para su consideración aquí le transmito mi reporte como lo solicita.

Señor, soy su obediente sirviente.
Louis Kaiser

Se adjuntan diez anexos.

La Colonia de Los Mochis


La Texas Topolobampo and Pacific Railroad  and Telegraph Company tuvo un contrato con el gobierno de la República Mexicana, el 22 de julio de 1886,  para colonización, el cual estuvo en vigor hasta la aprobación del nuevo contrato con A. K. Owen el 28 de febrero de 1890.

Albert  K.   Owen,  de Chester,  Filadelfia, aseguró una concesión del gobierno mexicano para construir un ferrocarril entre los estados de Sinaloa, Chihuahua y Coahuila; corriendo de la bahía de Topolobampo, en la costa del Pacífico, hasta el México Central, en Paso del Norte; dándole el derecho de asentar colonias en ciertas tierras vacantes.

La concesión también le dio derecho a usar todo el agua, de los ríos Fuerte y Sinaloa, necesaria para irrigar la tierra que adquiriera entre los dos ríos. El señor Owen hizo un fideicomiso con J. H. Rice y otros incluyendo unos 80 000 acres de tierra llamada “Los Mochis” la cual sería vendida a un dólar de oro el acre, proveyendo que sólo él podría realizar la venta, y el señor Owen se vio obligado a asentar cada año un cierto número de colonos dentro de los límites de la concesión. Él concibió la idea de formar una sociedad anónima para comprar los 80 000 acres, más o menos, que tenía en el fideicomiso.

Estaban por lanzar 100 000 acciones, a un dólar cada una. Los primeros ingresos serían para la compra de las tierras y el resto para irrigarlas y mejorarlas, para colonizarlas  tan pronto como estuvieran listas.

Debido a la falta de confianza en la empresa del señor Owen, nunca hubo dinero suficiente de las acciones para comprar los terrenos; algo a lo que algunos llamaban ardid para no perder la concesión. Para ese entonces (1888) el honorable secretario del tesoro Wm. Windom había muerto, lo cual fue un duro golpe para los planes del señor Owen, ya que el señor Windom era el organizador y promotor de la mencionada compañía de ferrocarril. Y debido a su muerte se abandonó la empresa durante el tiempo que Owen estaba en la ciudad de México esforzándose en renovar la concesión.

Mientras tanto llegaba gente para unirse a la colonia con la impresión de que ésta estaba en regla y se quedaban grandemente decepcionados de encontrar que habían venido a un lugar carente de comodidades o siquiera lo más necesario, excepto por un buen clima.

El señor Owen pasó la mayor parte del tiempo entre Nueva York y México, intentando sostener ambos términos de su empresa y como último recurso organizó una compañía conocida como Kansas y Sinaloa Investment Company, la cual construiría un ferrocarril de la ciudad de Kansas a Topolobampo.

Bajo el nombre de The Credit Foncier Company también ayudarían con dinero a
construir un canal para irrigar una parte del “Mochis” para la colonia Topolobampo.

Los gastos de excavación del canal, mano de obra e inversión, serían pagados mediante este mecanismo: un dólar del cual tenía el valor de cincuenta centavos oro, excepto para comprar agua para lo cual tendría un valor de dólar de oro.

El señor Owen tomó una concesión para cavar un canal, construido por miembros de la Credit Foncier Company, y nadie podía usar el agua más que los colonos.

Para convertirse en colono, la persona tenía que firmar  una promesa al señor Owen y antes de partir de Estados Unidos, comprar al menos una acción  de la Credit Foncier Company. Este juramento obligaba a cada miembro de la Credit Foncier Company a atenerse a las leyes y reglas de la Colonia Topolobampo (Previamente, éstas habían sido enviadas para su estudio y comentario a cualquiera que se uniera a la colonia) y también a no recurrir con ningún asunto a los juzgados mexicanos.

Mientras que parte de los colonos construyeron el canal otros inspeccionaron el terreno “Mochis” y encontraron que tenía unos 15 000 acres de demasía, la cual el señor Owen había registrado debidamente de acuerdo a la concesión del gobierno mexicano.

Las leyes mexicanas permiten a una persona escoger su tierra donde ha hecho mejoras, consecuentemente la Credit Foncier Company comenzó a asentarse en las cercanías del dique.

Como muestra de las ideas en conflicto  que existen entre los primeros colonos que llegaron a Topolobampo y aquellos que llegaron con la Kansas y Sinaloa Improvement Company  respecto a cómo  manejar la colonia, tanta diversidad de opiniones  se han mostrado que fue imposible para el señor Owen mantener a la gente unida y la concesión virtualmente se perdió. Ahora, como la gente había comenzado a construir casas en el terreno y la Credit Foncier Company cerca al “Non este”  (así es llamada ahora la facción de Owen) comenzó a buscar otros medios para mantener sus posesiones. El señor J. Rice, como representante del fideicomiso de la citada compañía de ferrocarril, había dado un poder al señor Joseph Hampl, quien otorgó un contrato de noventa y nueve años con favorables términos de  pago   a todos aquellos que se apegaban a las ideas de Owen y de él mismo. Estos contratos fueron debidamente sellados y estampados, pero parece que nunca fueron registrados.

La colonia “Los Mochis” o Topolobampo, se compone de una gran mezcla de gentes de casi una docena de naciones, entre las cuales hay algunas personas con muy buena educación, pero la mayoría de ellos son de la clase ordinaria que viven en un plan de cooperativa bajo la influencia del señor Albert K. Owen. Originalmente consistía de unas quinientas almas pero que, debido a diferentes causas y razones, ha disminuido hasta alrededor de unas cien almas en el presente.

La gente más o menos estaba ilusionada con cuentos de hadas, etcétera etcétera, y soportó grandes penalidades, tanto así que a solicitud de algunos de los colonos el gobierno de los Estados Unidos envió ahí un barco de guerra, con comida para ellos pero los oficiales del barco encontraron que habían sido mal informados ya que los colonos tenían buenas provisiones de alimentos.

La colonia nunca fue un éxito y la gran mayoría de los colonos ha dejado el lugar  con repugnancia y en el presente sólo una pequeña porción permanece en Los Mochis. La principal causa de todos los problemas es que los colonos que aún quedan creen tener derechos sobre las tierras y sobre el canal, lo cual, en mi humilde opinión,  no es el caso.

Esta colonia pronto tuvo una reputación desfavorable y, en opinión de los colonos,  todos estaban conspirando en contra de ellos y de sus derechos, hasta que finalmente alcanzaron la etapa en que son conocidos como golpeadores y han mantenido esa reputación hasta lo último.

Ahora tengo en mis archivos varias peticiones a los diferentes cónsules de aquí, a las cuales los dichos cónsules no prestaron atención y las encontré pulcramente atadas en los archivos de este consulado. La carta adjunta, escrita por el cónsul en La Paz, James Viosc, le dará una idea de la reputación que tienes esas gentes. Esta carta es el anexo 7.

Todas las concesiones hechas por las diferentes partes fueron hechas sin la menor referencia a los derechos que esos colonos tenían, tanto en lo que se refiere al terreno como a las aguas del dique en Los Mochis.

Aquí le transmito a usted la opinión del abogado A. B. Gastélum de El Fuerte a John. H. Rice, un abogado de Chicago, Ia cual le dará una idea de la situación legal del canal así como de los terrenos de Los Mochis Si desea puedo conseguirle una copia del contrato celebrado entre Leondra Fernández, Secretario del Interior, y Lorenzo Elizaga abogado de B. F. Johnstone, de  la Sinaloa Sugar Refining Company, para la utilización de las aguas de los ríos Sinaloa y Fuerte en el estado de Sinaloa, el cual da al señor B. F. Johnstone el control legal de dicho canal.

Anexo número dos. Muestra la propiedad legal que ejerce B. F. Johnstone sobre 40 000 acres de tierra situada cerca y alrededor del canal de Los Mochis. Es una copia del título de propiedad del terreno conocido como Los Mochis, situado en el distrito de El Fuerte, estado de Sinaloa.

Los colonos ignoran estos hechos y aducen que el citado señor B. F. Johnstone no tiene derechos para reclamar ni los 40 000 acres de tierra ni el uso de agua del canal Los Mochis, y dicen que Johnstone ocupa la tierra fraudulentamente.

De la mejor información que pude obtener, creo que el señor Johnstone es el propietario legal de ambas propiedades. Las autoridades de la ciudad de México lo mismo que el gobernador de este estado apoyan su postura y han dado órdenes a las autoridades locales para que protejan las propiedades del señor Johnstone y arresten a cualquiera que dañe o viole dichas propiedades. Como anexo número 3 le adjunto copias de dichas órdenes.

Los colonos han sido muy desafortunados al asentarse y mejorar las tierras, a lo cual no tenían derecho, y es un gran infortunio para esa pobre gente renunciar a todo y empezar una nueva vida otra vez.

El señor Johnstone  viene a menudo a negocios y me ha llamado varias veces y a pedido mío me explicó la situación y me pidió que investigara ambas versiones. Decliné a esto no deseando mezclarme en este asunto hasta que, en su última visita a Mazatlán su manejador de Ahome le envió una carta informándole que el señor Cox, uno de los colonos, amenazaba públicamente la vida del señor Johnstone si no obtenía lo que él consideraba un arreglo justo  (ver anexo 5) y me pidió de nuevo que lo acompañara a Ahome, lugar desde donde pude llegar a Los Mochis y actuar como mediador entre las dos partes o al menos ver cuál era la verdadera causa del problema, y sugerir vías para un acuerdo pacífico. Y al tener una gran cantidad de correspondencia insatisfactoria con algunos de los colonos, por fin consentí ir allá.

Tuve varias entrevistas con los líderes en Ahome y, a invitación suya, fui a Los Mochis a reunirme con TODOS LOS COLONOS Y POBLADORES  y oír su versión de esta historia, y a hacer lo que pudiera para proteger sus derechos.

Señalamos lugar y hora para el encuentro, cita que tanto yo como los colonos mantuvimos. Después de escuchar una media docena de discursos, más o menos, les aconsejé abandonar su actitud hostil y antagonista hacia el señor Johnstone y que me dieran poder para interceder por ellos ante él. Ellos se opusieron violentamente diciendo que no tenían nada que arreglar ya que la propiedad en cuestión era legalmente de ellos  y que lucharían por ella hasta el final. La misma mañana un comité de colonos y pobladores me esperaba y amablemente me pidió que los visitara y asistirlos para llegar a los mejores términos con el señor Johnstone, ya que estaban cansados de pleitos y amenazas. Y si yo pudiera inducir al el señor Johnstone para que les diera lo justo  para seguir su vida y que les permitiera conservar sus hogares, ellos se quedarían y construirían sus casas permanentes. Me reuní con estas gentes y las encontré dispuestas a escuchar y les ofrecí mis servicios y buena voluntad para llegar a un arreglo. La gente que atendió esta reunión representa el 80% de los colonos y pobladores, y todos ellos cumplieron su palabra y realizaron contratos con el señor Johnstone. Pasé unos tres días en los asentamientos y cuando regresé a Ahome estaba y me sentía satisfecho de haber hecho un gran trato hacia el establecimiento de la paz  y prosperidad. El  señor Johnstone y yo mismo pasamos casi una semana discutiendo la situación y la mejor manera para llegar a un arreglo justo para todos. Entonces el señor Johnstone propuso que los colonos retuvieran las casas que ahora ocupan sin cargo alguno; rentarles los terrenos a $ 1.00 por acre; y agua para irrigación a un dólar por acre; por un término de mil años. Además estuvo de acuerdo en pagarles un buen precio por la caña que cosecharan. Esta propuesta se la adjunto como anexo  5.   Esto ha dado más libertad al señor Johnstone y los contratos se han celebrado con cerca del 80 por ciento de los colonos.

El resto de los colonos insatisfechos son liderados por tres hombres, señores Hampl, Bentley y Law, con quienes no pude hacer nada, ya que ellos lo querían todo a su modo, correcto o no, o peleaban por ello.

Le anexo copias de cartas de los así llamados líderes (anexo 6) para que se dé su propia  idea,  y también remito copias de las solicitudes enviadas al embajador en la ciudad de México (anexos 8 y 9).

Yo afirmo que, de la mejor información que pude obtener, encuentro que muchos de los colonos insatisfechos no son estadounidenses, aunque encontré entre ellos algunos viejos soldados de la rebelión.

En conclusión, yo afirmo que me he  esforzado para dar a usted mi opinión sin prejuicio alguno y le he reportado los hechos tal como los encontré. Siento que la parte más deplorable de este asunto es que mientras toda mi simpatía está con la mayoría de los colonos, por sus muchos problemas e infortunios, por todo lo que pude saber, es el señor Johnstone el propietario legal de los bienes en disputa.


Contrato de arrendamiento



Enero 11 de 1902.

Habitantes de Mochis.

Los Mochis

Habiendo adquirido por compra la propiedad y posesión de las tierras conocidas como Los Mochis y el canal del mismo nombre; lo mismo que autoridad del gobierno federal mexicano para tomar aguas del río Fuerte por medio de dicho canal y para ampliarlo y profundizarlo; estos hechos constan en archivos públicos y están abiertos para la inspección; que todos los colonos que lo deseen podrán permanecer en las citadas tierras. También, tomando en consideración las circunstancias en que muchos de ustedes se asentaron en estas tierras. Deseo a favor de la compañía que represento ofrecerles un contrato de renta, por el término de mil años, sobre las casas con todas sus mejoras que les han hecho, por la suma meramente nominal de $ 1.00 el acre por año. Adicionalmente  acordamos agrandar y mejorar el canal y una vez terminado proporcionarles agua para irrigación a 40 centavos por acre.
Adicionalmente acordamos pagar todos los impuestos que dichas tierras pudieran causar por el término de diez años.
Estos contratos serán por supuesto propiedad del firmante y éste recibirá los beneficios de cualquier aumento en el valor de la propiedad, y en caso de muerte heredará los beneficios a sus herederos.
Estos contratos serán dados absolutamente sin condición alguna u obligación por parte de los pobladores hacia la compañía, y sólo será sujeto a la cláusula usual  de que las instalaciones no serán usadas para otro propósito, ilegal o inmoral, y no puede ser vendida sin el consentimiento del arrendador.
Confiamos que ustedes reconocerán  el hecho de que la renta de un dólar por acre es enteramente nominal y de ninguna manera representa ganancia monetaria para nosotros. Les hacemos esta oferta en un esfuerzo sincero de convencerlos de nuestro deseo de encontrarnos con ustedes en un espíritu amistoso.  Los términos del mismo aseguran a cada poblador una casa permanente con agua alrededor de un 50 % menos que en el presente.
Nuestra nueva intención es  gastar un millón de dólares en mejorar nuestra propiedad, construir molinos de azúcar, etcétera, lo cual dará empleo a todos los hombres que lo deseen y proporcionar un mercado para los productos de ustedes. No tenemos duda de que a muy corto plazo los contratos  se convertirán en algo muy valioso para ustedes.
Con esta propuesta sentimos que hemos hecho todo nuestro deber moral, y por bien de las futuras relaciones amistosas confiamos que ustedes con encontraran con el mismo espíritu.

Sinceramente suyo
B. F. Johnstone.




La Portada del Long Distance Voyager



Si bien la gran mayoría de las portadas de los discos contienen una fotografía del artista, dueto o del grupo en cuestión, hay producciones discográficas cuyas portadas son unas verdaderas obras de arte. No tiene caso  mencionar ninguna de aquéllas, entre éstas recuerdo las del grupo Yes, las de Steve Hackett, de los Beatles,  etcétera. La portada de Long Distance Voyager, de The Moody Blues,   es una reproducción de una pintura de 1859 pintada al parecer por Mark Lemon,  cuyo original se encuentra en Art Union of Glasgow, en Escocia. La escena es un exterior, a la derecha se ve  una caseta en la que se desarrolla una obra de títeres, a su lado está un hombre que toca la tambora y armónica al mismo tiempo. Diseminada en el  resto del escenario,  desde unas casas y desde media calle, la audiencia les ve con atención, es numerosa, e incluye hombres y mujeres, jóvenes, niños y ancianos.  

Considerado como el disco de rock progresivo menos progresivo de  la banda británica The Moody Blues, Long Distance Voyager, Viajero de Larga Distancia,  fue lanzado en mayo de 1981. Justin Hayward, John Lodge, Ray Thomas  y Graeme Edge contaron por vez primera con la participación de Patrick  Moraz, ex tecladista del grupo Yes; también participó, entre otros, la New World Philarmonic. Los temas que contiene son The Voice, Talking Out of Turn, Gemini Dream, In My World, Meanwhile, 22,000 Days,  Nervous, Painted Smile, Reflective Smile y Veteran Cosmic Rocker; de éstos  destacaron en las radiodifusoras las primeras tres canciones.  A pesar de ser recibido acremente por los fans de la banda, acostumbrados a su rock progresivo, el álbum llegó al primer sitio en la lista de Billboard de Estados Unidos, y alcanzó el mismo lugar en ventas en Canadá y séptimo en Gran Bretaña.

El título del álbum obedece al programa espacial Voyager de la NASA que en 1977 lanzó las sondas Voyager 1 y 2 para explorar el espacio, en especial Júpiter y Saturno.  Las sondas llevan un  disco de oro en el que se encuentra grabadas 116 imágenes de la tierra y sonidos naturales tales como del viento, del mar, cantos de animales; también incluye producciones musicales de Bach, Mozart, Stravisnky y otros además de un mensaje del presidente Jimmy Carter. El propósito de este disco de oro es el que una civilización extraterrestre lo encuentre y tenga noticias sobre nuestra planeta y sobre la humanidad. En los años ochentas la Voyager fue una constante en las noticias y en la cultura popular; tan fue así que  inspiró  la película Starman, 1984, estelarizada por Jeff Bridges. De igual forma, la película Pixeles de este año deja ver  la gran influencia de la sonda.
La adaptación de la pintura de Lemon a la portada del Long Distance Voyager conllevó agregarle un ingrediente,  una casi imperceptible fotografía del Voyager y darle un tono azulado. Pero lo más interesante es que los integrantes de la banda encontraron detalles de este cuadro que los adaptaron para cada una de las canciones. En el interior del folleto que contiene las letras de las canciones, al comienzo de cada una de éstas, aparece un acercamiento a un punto específico de la obra de Lemon que se asocia al título o a la letra de la canción, o a ambos.

1.- The Voice, La Voz: Can you hear the spirit calling  as it´s carried across the waves?...  Bajo el arco de una casa cuatro niños ven con atención la obra que desarrollan aquellos artistas errantes, escuchan la voz del titiritero. Won’t you take me back to school? I need to learn the golden rules…

2.- Talking Out of Time, Hablar a destiempo: If I upset you, I didn’t mean to hurt you, I didn’t mean to make you cry. I don’t need an alibi to start me talking out of turn….  Fuera del arco de la casa, pero cerca de los cuatro niños, un viejo con bastón observa  a los artistas, a los títeres. Él parece confundido,  como si éstos estuvieran hablando fuera de lugar, a destiempo.

3.- Gemini Dream, Sueño en Geminis: Long time no see, short time for you and me. So fine, so good, we’re on the road like we knew we would….  Justo en medio de la escena un hombre sentado en un banquillo,  con un periódico bajo el brazo derecho, observa con atención los muñecos, más que estar en ese lugar parece estar soñando que está en otra parte, en otro tiempo.

4.- In my world, En mi mundo. In my world it’s heaven on Earth when you are close to me. I could see that moment of true when you spoke to me…. Una  mujer de estatura baja, cargando a su bebé y con su hija a un lado, observa  con atención la obra, parece sumergida en ese mundo de los títeres.

5.- Meanwhile, Mientras tanto. Meanwhile and far away, when the day is done I ride away my friend, into the setting sun…. El acercamiento es sólo cielo y las puntas de dos árboles, como llevando hacia el sol que ya se oculta, muy cerca de la imagen del Voyager.

6.- 22 000 Days, 22 000 días: 22000 Days is not a lot, it´s all  you got. 22000 Days, 22000 nights…. Veintidós mil días son sesenta años, y eso es todo lo que tienes. La asociación que hacen los integrantes de Moody entre la letra de esta canción y el cuadro de Lemon es hiper-reflexiva. Justo al centro del cuadro  un anciano carga sobre sus hombros un niño pequeño; ambos observan a los artistas a su manera, éste con emoción, el viejo  con nostalgia.  El hombre sabe que ya ha pasado sus veintidós mil días, el muchacho ni siquiera tiene conciencia de lo que es la vida. Veintidós mil días, no es mucho, eso es todo lo que tienes

7.- Nervous,  Nervioso: In my mind confusion I see you everywhere but we don’t speak. I try so hard to touch but you are always out of reach… Repegado a la pared de una casa, entre una mujer que pela verduras y dos mujeres sentadas, un muchacho observa la obra con evidente nerviosismo, con sus manos entrelazadas, llevadas a medio pecho.  Nervous es quizá la más romántica y bella  de las canciones de este álbum.

8.- Painted Smile, Sonrisa pintada: Laughter is free but it´s so hard to be a jester all the time. And no one´s believing I´m the same when I´m bleeding and I hurt all the time deep inside…. En realidad esta y las dos siguientes constituyen una sola pieza. Al igual que los casos anteriores, no es casual este acercamiento. Estas funciones de títeres, conocidas como Punch & Judy, giraban alrededor de la violencia. En la caseta el titiritero sonríe mientras manipula al muñeco. De letra triste, la canción es acerca de un bufón infeliz.  Puedo cantar, puedo bailar. Sólo dame una  oportunidad de hacer mi número para ti…La risa es libre, pero es tan duro ser un bufón todo el tiempo.

9.- Reflective Smile, Sonrisa reflexiva.  Your painted smile hides you still while you search yourself within… Reflective smile es un poema corto. El más atento de los espectadores es, sin lugar a dudas, un niño parado justo frente a la caseta. Atrás ha dejado a su amigo, a bordo de un carretón que sirve a ambos para jugar. En efecto, la sonrisa del niño es meditabunda, reflexiva.

10.- Veteran Cosmic Rocker. Rockero Cósmico Veterano.  The lights go down, the stage is set. The man in the wings breaks out in sweat…El tema es sobre un rockero a punto de dar un concierto. El acercamiento muestra al tamborilero tocando su instrumento mientras un niño travieso le observa en cuclillas desde atrás de la caseta.


Caseta, títeres, tamborilero, la audiencia y sus reacciones, todo esto siendo grabado por el Voyager desde las alturas.

Así era Mazatlán en 1866

Figaro. París. 26 de abril de 1866. Página 3.


Era plena Intervención Francesa, el ejército francés estaba posesionado de Mazatlán, y así lo vio y reportó una persona en la prensa de aquel país.

TRADUCCIÓN:  Mazatlán no se parece nada a lo que hayamos visto aquí en México. Este puerto de mar en el Océano Pacífico, cara a cara con San Francisco, es, a pesar de su bandera mexicana, una ciudad estadounidense.  Se habla español por la clase baja. Inglés, francés y alemán sirven a las relaciones de los comerciantes extranjeros  que constituyen la población real de Mazatlán.

Ahí los bares y los cafés reemplazan a las fondas (hoteles) del centro de México. Ahí dominan las bebidas americanas gin, Cherry Cobbleer, pale ale (ginebra, jerez y cerveza Pale ale). Las sirven siempre con un enorme pedazo de hielo -proveído cada semana por el vapor de San Francisco- y los popotes que saludan a los yanquis.

Tenemos en febrero hasta 35 y 40 grados de calor a la sombra.

El Puerto de Mazatlán, Bastión Estratégico en el Noroeste Mexicano. Siglos XVII-XVIII

Muy pronto será editado el libro  El Puerto de Mazatlán, Bastión Estratégico en el Noroeste Mexicano. Siglos XVII-XVIII, que es una investigación de la doctora  María Luisa Rodríguez Sala y su servidor, con la colaboración de Ignacio de Jesús Gómez Gil. El prólogo es del maestro José Ángel Pescador Osuna. La edición correrá por cuenta de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

El libro expone fundamentalmente dos cosas: el papel estratégico que jugó el puerto de Mazatlán en el noroeste de México durante esos siglos, ya que se trataba de un puerto natural; y segundo, el rol que jugaban esos “Soldados Pardos” cuya tarea era cuidar las costas de Mazatlán y prevenir posibles desembarques de enemigos de la Corona.

Los “Soldados Pardos” fueron los únicos mazatlecos que participaron en la guerra de Independencia, esto al lado de José María González Hermosillo.

He aquí una probadita, disfrútenlo:

En este punto, es pertinente mencionar lo que el destacado historiador  estadounidense Hubert Howe Bancroft señala sobre la fundación de Mazatlán, aseverando que ésta  sucedió  entre los años 1603 y 1633. El primero corresponde a la llegada de Sebastián Vizcaíno y el segundo a la de Francisco de Ortega. Bancroft llega a esta conclusión apoyándose en varios autores contemporáneos y posteriores. Utiliza las anotaciones de Vizcaíno, el  Memorial y Noticias Sacras y Reales del Imperio de las Indias  de Juan Diez de la Calle, la Descripción de Francisco de Ortega,  los Datos Estadísticos de la Sociedad Mexicana de Geografía del año 1865, e inclusive el Teatro Mexicano. Descripción General de los Reinos y Provincias de la Nueva España  de José Antonio Villaseñor y Sánchez. Así, con estos elementos, en concreto respecto a nuestra ciudad, este investigador dejó escrito:


La Villa de San Sebastián de Chametla parece haber mantenido su existencia bajo un alcalde mayor y un curato, con una guardia presidial para propósitos defensivos.  De las operaciones mineras absolutamente nada se conoce, aunque hay indicaciones de que las minas no fueron abandonadas en su totalidad. En 1603 el explorador Vizcaíno encontró unas mulas en el camino de Culiacán a Chametla,  y obtuvo ayuda del capitán Martín Ruiz de Aguirre, descrito como alcalde mayor de la provincia.  En una fecha desconocida entre este tiempo y 1633 un pueblo de San Juan de Mazatlán fue fundado. Juan de Arriarán era el alcalde mayor del pueblo y comandante militar del río Piaxtla en la época de la visita de Ortega en el año mencionado. El nombre de Mazatlán era originalmente el de un pueblo nativo en el río; y los navegantes varias veces tocaron el puerto, pero no encuentro yo récord de asentamiento Español antes de la visita de Ortega; y las visitas posteriores de navegantes del golfo no han dejado información del lugar por un siglo y más.

jueves, 26 de mayo de 2016

Mi Voto por Héctor Melesio Cuén Ojeda; Los Porqués


El próximo cinco de junio  en el estado de Sinaloa tendremos votaciones para elegir gobernador, diputados e integrantes de los ayuntamientos.  Los principales partidos contendientes son PRI, PAN, PRD, PT, PVEM, PANAL, MORENA y  PAS, además de algunos candidatos “independientes”. Es decir, en esta ronda electoral los sinaloenses podremos elegir entre los partidos de siempre,  uno nuevo cuya característica principal es que es estatal, no nacional, el Partido Sinaloense, PAS, y un candidato escindido del PRI.

Pero, cuáles  son los partidos y quiénes los candidatos que se nos presentan como los que salvarán a Sinaloa de su actual estado, qué nos ofrecen y cuáles son las posibilidades de que sus promesas cristalicen en bien de la sociedad sinaloense. Pero antes que esto, quiénes y cuáles de ellos tienes posibilidades de dar la batalla final. Con encuestas hechas al gusto de quien las paga,  nos dirán que el que lleva la delantera este o aquel, el que las haya pagado, y que les asegura que van muy por arriba de su más cercano contrincante; ello con el  fin de desanimar a posibles electores del otro candidato,   pero analizando objetivamente en realidad hasta hoy son sólo dos los candidatos con posibilidades de alcanzar el triunfo: Quirino Ordaz Coppel, del PRI con sus partidos satélites, y Héctor Melesio Cuén Ojeda, del PAS.

LAS POSIBILIDADES.
La autodenominada izquierda (MORENA, PRD, PT) en realidad no tiene presencia significativa en Sinaloa, y es por ello que sus candidatos no son una amenaza para los demás contendientes. El Partido Verde, en mi concepto el peor de los partidos que hay en México, y el PANAL como siempre actuarán en simbiosis con el PRI.  El Partido Acción Nacional, PAN, a diferencia de hace seis años, llega menguado, disminuido, hendido. El escándalo de la “Chapodiputada”  y otros más han hecho mella en él a nivel estatal, y es por eso que su candidato Martín Heredia Lizárraga no ofrece dolores de cabeza a los demás candidatos.


Y la verdad es que Héctor Melesio Cuén Ojeda es el candidato a vencer. Es él el más conocido de los aspirantes de la gubernatura, mucho más que Quirino Ordaz Coppel, a quien muchos priístas ni conocían hasta su nombramiento como candidato oficial, lo cual fue hecho desde el centro por la cúpula nacional príista pasando por encima de otros miembros de este partido que añoraban esta designación.



87 AÑOS DE PRI… y el país sigue de rodillas.
Una vez más el PRI se proclama como el que nos salvará de el grave estado en que nos encontramos económica, social, política y culturalmente; pero no nos dice que fue el PRI y los priístas los causantes de esta situación.

Quirino Ordaz Coppel  carga en sus espaldas con 87 años de historia de su partido político, el PRI, que no ha sabido sacar adelante a nuestro país y que lo ha mantenido en el subdesarrollo económico, político y cultural.  Al final de la Segunda Guerra Mundial, 1945, la economía de muchos países de Europa se encontraba colapsada, esta situación incluía a Japón. Sin embargo, bastaron menos de dos décadas para que muchos de estas naciones restablecieran sus economías, las vigorizaran y se convirtieran en las potencias que hoy día conocemos (Gran Bretaña, Alemania, Francia, Italia, España, Japón e incluso España). No hay que olvidar que de éstos, cuatro países fueron los vencidos y aún así sus gobiernos supieron levantarse de los escombros y  salir adelante. El México de los gobiernos priístas sin decir nada vio a esas  economías rebasarlo.

El caso de Corea del Sur es, a todas luces, un ejemplo de planeación y de éxito, situación que al México guiado por los presidentes del PRI (y durante 12 años del PAN) simplemente le ha sido imposible emular. Tras la crisis asiática de 1997, Corea del Sur se vio obligada a una reestructuración de su economía lo que dio como resultado que hoy día este país sea considerado como una de las economías más sólidas no sólo de Asia sino a nivel mundial. Según la revista Expansión, el salario promedio en Corea del Sur es de 28 453 €, lo que en pesos mexicanos son 581584; en cambio en México…

EL PRI Y SU CONCEPTO DE MÉXICO
El concepto que el PRI tiene de México es el de un país subdesarrollado con una economía nacional incierta, con ciudadanos sobreviviendo con salarios ínfimos, en el subempleo o el desempleo. El PRI define a México como un país que sólo a través de la corrupción puede  desarrollarse sólo por medio de la corrupción.
El PRI es epítome de Corrupción, sólo así se explica no sólo su longevidad y su permanencia en el poder. En un país con ansias democráticas reales el PRI habría desaparecido desde hace al menos la década de los años setenta. Pero no cuando se es capaz de corromper todo y a todos, y si esto no es posible… pues hacerlo a un lado en la forma que más convenga.

YO JAMÁS VOTARÍA POR EL  PRI ,  tengo memoria y la Historia  me recuerda  algunas de las razones: Ayotzinapa, Tlatlaya, el asesinato de Atilano Román o de Regina Martínez, lo sucedido en la guardería ABC, San Juanico, las explosiones de Guadalajara, el asesinato del fotoperiodista y las cuatro mujeres de hace unos meses, los feminicidios de Ciudad Juárez, la matanza de Tlatelolco de 1968, los muertos del ciclón Liza en La Paz, la salvadora Reforma Energética del presidente Peña Nieto, o su avioncito cuyo costo bien pudo servir para construir un pueblo completo… La lista es interminable y de todo esto son responsables el PRI y sus gobernantes, desde el presidente de la República hasta el más ínfimo de sus presidentes municipales.


Mi voto será por Héctor Melesio Cuén Ojeda porque estoy seguro que de todos los candidatos es el más preparado, debido a que tiene una visión de un México diferente, de un México con una economía estable y saludable, de un México de más y mejor educación, de un México de calles seguras, de mexicanos sin hambre; de un México tan diferente al que nos tienen acostumbrados el PRI y los doce años del PAN. 

La Generala Ramona Flores

Su obra nos es prácticamente desconocida, pero fue una mujer de muchos…   Se llamaba Ramona Flores, o Ramona viuda de Flores.   Sí, era hija de Sinaloa, y fue bien cabrona.

Cuando  Venustiano Carranza se proclamó en contra de Victoriano Huerta a través del Plan de Guadalupe, su esposo, miembro del ejército,  y cuatro familiares más fueron asesinados por las fuerzas de aquél, además sus tierras fueron confiscadas y su rancho quedó destruido.

Era pelirroja, fornida, usaba vestido negro satinado y siempre portaba una espada. Tras el asesinato de sus familiares, le pidió  permiso a  Venustiano Carranza para unírsele en contra de Huerta, aquél no sólo accedió sino que la puso al mando de 500 hombres.  Cuando las fuerzas constitucionalistas tomaron Culiacán, en el año 1913, ahí iban Ramona Flores y sus hombres. Pero también fue conocida como   "la güera de Carrasco" debido a que fue adscrita a las fuerzas del general mazatleco Juan Carrasco.

A los treinta años de edad ya había peleado  cuarenta y siete batallas, de las que fue herida dos veces.

En Topolobampo, Sinaloa, tenía asentado su ejército de más de dos mil hombres cuando fue enviada a San Francisco, California, a comprar materiales para el ejército carrancista; para ello llevaba dos lingotes de oro. La prensa de Estados Unidos la bautizó como "Juana de Arco mexicana". De ahí pasaría a visitar a la familia del presidente Francisco I. Madero, en Nueva York. Luego  debería tomar un barco rumbo a Veracruz.

En la película Ciudadano Buelna, 2013, se le concede a “la güera” una pequeña participación interpretada por Elizabeth Cervantes.


Debido a los  servicios que brindó  a la Revolución Mexicana tanto el gobierno ó federal como el de Sinaloa y el de Mazatlán la aventaron al Arcón del Olvido donde permanece en silencio.

In Memóriam de Elías Miranda Estrada

Diciembre de 2014. Ayer sábado apenas abrí mi dirección de correos electrónicos noté uno que me había enviado mi amigo  de toda la vida Enrique. El encabezado decía “El lunes murió tu maestro Elías”. De inmediato pensé en asistir a su velorio, honrarle con una breve guardia, y por la tarde llamé a Enrique para investigar dónde estaba siendo velado mi maestro de literatura. Mi mente estaba  confusa, creí que era lunes y que Elías había fallecido apenas hacía unas horas; el trabajo al que me sometí en las últimas tres semanas no me dejaba espacio para saber si el día que vivía era martes, sábado o viernes.

- Él murió el lunes -me dijo.

- ¿Hace una semana? - le pregunté preocupado.

- No, el lunes, hoy es sábado –me aclaró. De inmediato saqué cuentas y descubrí el error en que me encontraba. En efecto, era el día sábado veinte de diciembre. Mi primer sentimiento fue de pesar por no haberme enterado a tiempo de su deceso, por no haber  podido asistir a sus exequias.

Conocí a Elías Miranda Estrada  por allá del año mil novecientos setenta y siete  cuando nos impartió clases de literatura tanto en ese ciclo como en el siguiente en la Preparatoria Mazatlán de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Sin  embargo, desde 1981 él y yo conservamos una relación de mutuo respeto, mejor, mucho mejor que eso,  teníamos una fina amistad. En realidad ésta nació cuando en dicho año el gobierno de Antonio Toledo Corro pretendió cercenar las preparatorias a la universidad. En defensa de la autonomía universitaria marchaban los universitarios sinaloenses por el Eje Central de la Ciudad de México y yo me uní a ellos también protestando, alzando la voz  a favor de mi universidad. Ahí vi a Elías, quien me reconoció como uno de sus miles de ex alumnos, me acerqué a él y comenzamos a platicar. Mientras avanzábamos sobre la avenida hablábamos sobre el movimiento, sobre las pretensiones del gobernador,  sobre Mazatlán, sobre literatura, y muchas cosas más.

Fue él un excelente maestro quien parecía aborrecer los libros de texto de literatura. No le bastaban uno, dos, tres o cuatro de éstos.  Había que ir al autor en sí, a su obra, a su novela o sus cuentos, a su poesía, a sus ensayos, a sus memorias. Que si Franz Kafka escribió La Metamorfosis y el libro del curso  nos daba un resumen de éste carecía de significado para él. Teníamos que leer esta obra,  comprenderla, analizarla ¿había algo qué aprender de ella, nos dejaría alguna enseñanza? Al final ¿valía la pena haberla leído? Parecía conocer, y no lo dudo que así haya sido,  toda la literatura: mexicana, latinoamericana, estadounidense, europea, universal… la sinaloense y aun la mazatleca en lo particular.

Cuando cursábamos el segundo grado de preparatoria nos hizo saber que para él James Joyce, William Faulkner, Thomas Mann, Franz Kafka y Ernest Hemingway eran de lo mejor que había en la literatura mundial moderna. Por supuesto que estos autores merecieron un tratamiento aparte. De la literatura rusa nos enseñó, nos invitó a leer no sólo a Dostoievski, Gorki, Sholojov o Tolstoi, descubran a también a Lermontov.

Suavizaba aún más su voz al exclamar su expresión irónica favorita: ¡Hayaaa!  Inolvidable. Pero también era  su reconocimiento personal a un logro obtenido.

 En una ocasión en que estábamos en clase por alguna razón no había una sola de las alumnas, sólo hombres le escuchábamos. Entonces alguno de los muchachos le preguntó que cuánto leía al día.

- Yo leo de tres a cuatro horas al día, a diario. Desde hace muchos años, desde que era un chavo. Para mí leer es tan necesario como para ustedes hacerse la puñeta.

Justo en ese momento entró la primera de las compañeras quien, por la expresión de su rostro, supusimos que sí había alcanzado a escuchar esta última frase. Pero detrás de ella venían todas las demás. Algunos de los compañeros les pidieron se retiraran, ellas así lo hicieron. Pero esa comparación que él había hecho entre eyacular con auxilio de una mano y el éxtasis que él alcanzaba gracias a la literatura ya había terminado.

Cuando joven había estudiado en un seminario para convertirse en sacerdote, pero renunció a ello. Me confesó que no necesitaba de asistir a una iglesia para acercarse a Dios. Aún así defendía  la iglesia católica con vehemencia. Hace unos tres años me dijo que tenía ganas de leer uno de mis libros. Yo tenía ya sólo el ejemplar mío del Mazatlán Decimonónico, le dije que se lo regalaría. Él no lo permitió y me lo pagó en el acto. El cinco de mayo de este año  fui invitado al festival cultural del Sistema de Colegios Valladolid, al asistir descubrí que su nombre, Elías Miranda Estrada, había sido impuesto a un premio literario de esta casa de estudios. Yo tenía tres días de haber llegado de La Paz y pensé que ya había fallecido mi viejo maestro, de ahí el que reconocimiento llevara su nombre. Sin embargo, de repente lo vi sentado en una de las sillas y me acerqué a él para saludarlo y conversar.   Lo felicité por ese reconocimiento, pero no pude evitar preguntarle:

- Elías, qué sientes de que una escuela de burgueses te brinde este reconocimiento.

- Pues ya ves –me dijo algo contrariado– así es la vida.


Elías Miranda el día que recibió el reconocimiento 
(Fotografía cortesía de Flor Villanueva)

No me fue difícil descubrir que estaba algo incómodo. No era él hombre que buscara ese tipo de reconocimientos; al contrario. Caminamos por el amplio vestíbulo de la escuela y fuimos hacia donde vendían libros.

- Toma uno –me dijo– yo te lo voy a regalar. Le dije que no era necesario. Aún así me regaló un libro de cuentos de una escritora guanajuatense cuya lectura disfruté tal como él me lo había advertido. La ceremonia de premiación estaba a punto de comenzar, la ganadora del premio era la maestra María Muñiz. Incómodo como lucía él me pidió que lo acompañara hasta el templete, le respondí que no, que esa noche él era la estrella. Sinceramente aún después de muerto él se merece mucho más que ese reconocimiento que se le brindaba esa tarde-noche.
Lo miré a metros de distancia yo sabía que más que incómodo él estaba algo nervioso. Su discurso de agradecimiento fue breve, brevísimo. Todos sabemos hacia donde nos lleva la edad, por lo cual cuando terminó la ceremonia pedí a Flor Villanueva  me tomara una fotografía con él. Jamás volví a verlo a pesar de que lo busqué en un par de ocasiones.

Descansa en paz  amigo Elías.


La Esposa de Otro Hombre

Lila Lee

Del cine silente de Hollywood, el “cine mudo”, muchas de sus películas ya han quedado en el olvido, si bien es cierto que algunos de esos títulos permanecen como cine de culto, y son atesoradas por amantes del séptimo arte. Sus protagonistas más recordados son, quizá, Charles Chaplin, Mary Pickford, Joan Crawford, Greta Garbo y un puñado más.
Casi nadie recuerda el matrimonio formado por James Kirkwood y Lisa Lee, quien fueron los protagonistas de varias películas, entre ellas Another Man’s Wife, La Esposa de Otro Hombre. Con el guion escrito por Elliot Clawson y Bruce Mitchel, y dirigida por éste, esta película fue estrenada en los Estados Unidos en septiembre de 1924 y mucha de la trama supuestamente se desarrolla en… Mazatlán.
Kirkwood interpreta el papel de John Brand y Lisa Lee interpreta el papel de Helen, la sufrida esposa de éste. Harta del proceder de su marido, un día la mujer huye de él abordando el buque Alexandria que entre otros puertos tocaría Mazatlán. Pero, no contenta con abandonarlo, para hacerlo sufrir aún más, le hace creer que ha huido con otro hombre. Al enterarse de esto, John jura venganza y va en pos de su mujer para matar tanto a ella como a su supuesto amante.
No obstante, los planes de Helen no resultan como ella había pensado ya que el Alexandria, al encontrarse en un banco de niebla choca con una barcaza causando el hundimiento de ambas naves. Aunque, por fortuna llega el submarino 836 que rescata a los náufragos.
Poco después John y Helen se encuentran a bordo de un barco, pero es entonces cuando él tiene que luchar por el amor de ella ya que el capitán de este nuevo navío, Capitán Wolf interpretado por Wallace Beery, queda prendido de ella.

Sí, el cine silente de Hollywood también le echó una mirada a Mazatlán.

Alguien se burló de Villa Unión



Marzo de 2016. La conmemoración del Sesquicentenario de la Batalla de Villa Unión no nació de la autoridad sino de un grupo de personas encabezados por  José Ángel Pescador Osuna y por Nicolás Vidales Soto. Una tarde de enero nos entrevistamos con el alcalde Carlos Felton González y le expusimos el plan. La Batalla de Villa Unión durante la Intervención Francesa  fue  de gran importancia y había que conmemorarla.  El presidente municipal se comprometió a hacerlo así y dos días después el asunto fue tratado y aprobado en cabildo. Se invitó al ejército y a la marina para que se sumaran a este festejo, así como a la Escuela Náutica de Mazatlán. Lo mismo se hizo con las escuelas de Villa Unión. Yo preparé un breve texto sobre la batalla para imprimir un tríptico que fue financiado por Pescador Osuna y Fernando Torres Colio; se repartieron cinco mil de ellos   entre los estudiantes y demás gente de  Villa Unión.

La mañana del día 18 Nicolás Vidales Soto dio una plática sobre este hecho histórico ante alumnos del Colegio de Bachilleres de Villa Unión, y por la tarde, ya pasadas las 16:00 horas, comenzó la fiesta con el desfile del ejército, marina y escoltas de las cuatro principales escuelas de la localidad. Ya hacia las cinco comenzó la ceremonia oficial a cargo del propio alcalde. Luego vino la develación de la placa acompañada de unos cohetones que detonaban en lo alto y que, en apariencia, amenazaron con acertar a un avión de Vivaaerobus que volaba ya  muy bajo rumbo al aeropuerto Rafael Buelna.

Tanto el desfile como la ceremonia oficial y la develación de la placa contaron con una muy nutrida asistencia de la gente de Villa Unión y lugares vecinos, quienes con aplausos agradecían a las fuerzas armadas por su participación. “Es el mejor desfile que ha habido en Villa Unión” nos aseguraron varias personas.

Sin embargo…

Cuando el alcalde develó la placa en alusión pudimos darnos cuenta que ésta nada tiene qué ver con la Batalla de Villa Unión, y sólo se refiere al CCXXIV Aniversario de la instauración del primer Gobierno Político Militar en 1792, cuya fecha exacta es del 23 de marzo de 1792.
Si bien aquel grupo de ciudadanos, en aquella reunión con el alcalde en enero,  habíamos pedido a éste se conmemorara por vez primera la Batalla de Villa Unión, alguien o algunas personas en la comuna habían decidido sumar a este festejo el aniversario de la instauración del primer gobierno de Mazatlán.  LO CUAL ES VALIDO Y COMPRENSIBLE.

El día 4 de marzo fuimos convocados a una reunión urgente, la cual se llevó a cabo a las ocho de la mañana del día siguiente, 5,  en un salón del Palacio Municipal. Durante ésta la regidora Laura Hernández nos hizo saber que se había decidido festejar ambos hechos históricos en un mismo acto; la fecha que había sido programada el día 19 de marzo, se movió al día 18; y, además, se nos hizo saber que el texto de la placa alusiva, el cual había sido redactado por nosotros los ciudadanos, había sido cambiado por: “el que nos dictó el maestro aquí, Vega Ayala, quien es el Cronista de la Ciudad”

Ahí, cuando la regidora lo citó, Enrique Vega Ayala, el cronista de la ciudad,  tomó la palabra y nos dijo mirando a Nicolás Vidales y a mí: “Además nada de eso es cierto, nada de eso sucedió”
Yo lo tomé como un simple ex abrupto. Supe en ese instante, sé bien ahora que él sólo exageró, ya que luego se corrigió al decir que nada había sido como se narraba, que en realidad el ejército mexicano había sido derrotado en esa batalla por los franceses.

Fue entonces cuando Nicolás Vidales lo enfrentó, argumentó a favor del ejército mexicano el contenido del libro Ensayo histórico del Ejército de Occidente de José María Vigil y Juan B. Hijar, además de lo publicado en el periódico 5 de Mayo que se editaba en Culiacán.

Vega Ayala le refutó que la verdad sobre la Batalla de Villa Unión se hallaba en el libro de Jean Meyer titulado Manuel Lozada El Tigre de Álica.

“Tendrán que refutarlo a él” –nos dijo el cronista a mí y a Vidales Soto.

Si yo vengo a tomar un pueblo y tres días después salgo huyendo de él –le argumentó Vidales–  significa que salgo derrotado. No hay vuelta de hoja.

Yo le argumenté sobre una fuente imparcial, ni francesa ni mexicana: se trata de la nota aparecida en el diario estadounidense Alta California Daily de fecha 24 de abril de 1866 en la que su enviado especial  hace una narración sucinta, pero sustancial, de cómo fue esa batalla y de cómo los franceses habían salido huyendo de Villa Unión.

“Tendrán que refutar a Meyer” –dijo de nuevo el cronista.

Finalmente la tarde del día 18,  ante cientos de personas en la plazuela principal de Villa Unión, el cronista de la ciudad leyó un resumen de esta batalla.

Sin embargo, no existe una placa que rememore en Villa Unión, a propios y extraños, lo que sucedió ahí los días 19, 20 y 21 de marzo de 1866. Y es que, dijo la regidora Laura Hernández,  el texto fue “el que nos dictó el maestro aquí, Vega Ayala, quien es el Cronista de la Ciudad”



Drakato




En la esquina sureste de las calles Belisario Domínguez y Sixto Osuna, justo donde hoy se ubica la pastelería Panamá,  se encontraba una de las tiendas más exclusivas en el Mazatlán de la primera parte del siglo XX,  Casa Drakato, propiedad de don Gerónimo Drakato. Él había nacido en Patrás, Grecia y a finales del siglo XIX se había instalado en Mazatlán donde se desempeñó como sastre y luego fue nombrado cónsul de su país en nuestra ciudad.

Los sueños de aquel griego iban más allá de ser un simple sastre en un país ajeno y en 1910 abrió Casa Drakato, que sería el comercio más exclusivo de Mazatlán. Todos los productos que se vendían en esa casa eran de primera calidad, importados de Europa.

Me cuenta la maestra Alicia Ayala Cruz que el señor Drakato era alto y blanco. Sus ojos parecían de color negro, pero al  acercársele podía ver uno su verdadero color azul añil. Su nariz era perfectamente recta. El  mejor adjetivo que se le pudiera poner a este hombre es que era pulcro.  Su ropa jamás mostraba una sola arruga. Miembro del gran rito escocés, el señor Drakato había alcanzado los máximos grados dentro de la logia masónica.

Todavía en 1943 fue la Casa Drakato la encargada de confeccionar los noventa uniformes, de muy buena calidad, que se entregaron a sendos oficiales de la policía municipal de Mazatlán.

El día primero de cada mes Casa Drakato publicaba su periódico, un tabloide titulado “Revista de la Casa Drakato”  en el que promocionaba los productos que vendía así como interesantes editoriales de la época. Su editorialista estrella era el licenciado Manuel Torre. En la primero plana aparecía la fachada del edificio que ocupaba así como su escudo  de armas. Niña en ese entonces, dice la maestra Ayala que preguntó a don Gerónimo qué significaba ese ojo en el escudo. “Es de quien cuida mi buen proceder”, le contestó él. Cuenta ella que el señor Drakato un día decidió regresar sólo de visita a su natal  Grecia, pero que ya nunca regresó.